El oslense medio circula cabizbajo, no se sabe si debido al peso de los auriculares o al magnetismo de las 4 pulgadas que aloja en el hueco de la mano. En la parada del tranvía podríamos observar, desde una cierta perspectiva, que la distribución de noruegos diseminados en la plataforma es tirando a homogénea. Cada nuevo inquilino encuentra de forma natural la equidistancia a los ya existentes para sumergirse en el opio digital con la seguridad que aporta un espacio personal holgado. Transitando por dichas plataformas uno se puede sentir atrapado en un capítulo de Charlie Brooker.
La luz del sol les cautiva, como es normal entre los habitantes de tierras donde es un bien escaso; pero nunca tanto como el resplandor de un nuevo Iphone.
La luz del sol les cautiva, como es normal entre los habitantes de tierras donde es un bien escaso; pero nunca tanto como el resplandor de un nuevo Iphone.

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